Wednesday, 10 August 2011

Curiosidades de Osaka

Ya teneis fotos! Revisitad el post anterior para ver mas.


Ayer martes alquile una bici para todo el dia por el modico precio de 500 yenes (5 euros aprox.) y me fui con el alicantino a visitar la ciudad. A pesar de ser una ciudad tan grande y concurrida hay bicis arriba y abajo todo el tiempo. Los parquings de bicicletas estan por doquier y son tremendos. Eso si, aunque muy educados, los japoneses en bici dan algo de miedo porque van por donde quieren y como quieren, incluso por aceras repletas de gente. Lo sorprendente es que son tan cuidadosos que parece mas bien un caos ordenado en el que sorprendentemente nadie se choca.

Aqui las unicas calles con acera son las principales, normalmente avenidas. Las calles secundarias no tienen aceras, pero si estan llenas de postes de luz y cables colgando a cada lado de la calzada, algo muy caracteristico de japon. Lo mejor de todo es que los nombres de las calles raramente estan indicados, aunque cuando lo estan suelen incluir la version en letras romanas, lo que se agradece.
 

Castillo de Osaka

Que vimos de la ciudad? Pues estuvimos buscando un templo antiguo en la zona sur, que nos costo vueltas y preguntas en japones o ingles hasta que conseguimos llegar. Despues de tan aventurosa busqueda resulta que ese area esta plagado de pequenos templos en rincones aqui y alla, que contrastan con los edificios modernos. Despues de comer visitamos el castillo de Osaka y su jardin. Una construccion bastante espectacular y de las pocas tradicionales que guarda la ciudad (aunque actualmente es una reproduccion del original de la del Shogun Tokugawa). Para volver al albergue decidimos pasar por el barrio de Umeda, importante por el edificio Umeda Sky y su estacion de tren, pero anocheciendo ya no nos dio para mucho.

Hay que decir que a la vuelta tuvimos un pequeno contratiempo al confundirnos en un cruze de carreteras aereas (no pensabamos que habia tantos) y nos desviamos considerablemente. De noche, perdidos, muchas tiendas cerradas y en las calles casi solo hombres de oficina. Suerte que una mujer que parecia mas perdida con nuestro mapa que nosotros nosotros nos acompanyo un rato y despues de todo aparecimos en la zona de marcha de Dotonbori, llena de gente y neones que recuerdan a Blade Runner. Desde ahi ya estaba mas claro como volver al albergue, donde finalmente llegamos a las 21h justo a tiempo de pegarse una ducha y cenar ramen en un local cercano.

El calor y la humedad son tremendos. El sol pica tanto que volvimos rojos como carabineros. Y yo que pensaba que vivir en Valencia ya me tenia preparada para estas ocasiones.