Sunday, 4 September 2011

El despertar

¡Buenos días, Valencia! Quitando de un pequeño retraso del avión Roma-Valencia, el viaje ha ido bien, aunque obviamente agotador. Durante las más de 20 horas de duración atraviesas un periodo en el que poco a poco el bonito sueño se desvanece y vas despertando al mundo real. El despertar se completa con la escala en Roma, cuando te paseas por el aeropuerto y toda la comida, tiendas, carteles... te parecen ordinarios y aburridos. O cuando el policía de la aduana comprueba tu pasaporte de mala gana sin dedicarte ninguna palabra, gesto o mirada. Qué frialdad, con lo amables y encantadores que se muestran los japoneses.

Cartel por el terremoto de la región de Tohoku
Además de cumplir un sueño largamente soñado, este viaje ha servido de apoyo a Japón después de los terremotos de marzo. Apoyo económico al hacer gasto en el país, pero también social al ofrecer confianza a los lugareños. A lo largo de la nación se están llevando a cabo campañas de apoyo moral y recogida de beneficios para reconstruir las zonas devastadas y cubrir las necesidades de los locales afectados. Se pueden ver carteles de apoyo en muchos lugares.

Os agradezco de corazón, queridos lectores, el tiempo que habéis dedicado a leer o comentar este blog. Para mí ha resultado un apoyo importante, especialmente en algunos duros momentos de solitud, agotamiento o dificultad. También ha sido muy satisfactorio poder cumplir este sueño y compartirlo con gente a la que tengo en gran estima. Muchos os sorprendisteis de que realizara esta aventura en solitario en un país tan lejano y después del gran terremoto, incluso a algunos os parecía una locura. Más allá de la envidia sana que haya podido ocasionar, os animo a que no dudéis en aventuraros a hacer realidad vuestros sueños y a compartir vuestras ilusiones con vuestra gente. 

Por mi parte, siguiendo algunos comentarios vuestros, es posible que prepare un libro a partir de este blog. En todo caso, hasta aquí llegó la aventura, aunque me he dejado muchas observaciones en el tintero y temas interesantes de los que tratar. Espero veros pronto y poder comentarlos en persona.  

Ganbare, nihon!

Friday, 2 September 2011

Ultimo dia en Tokio

Desayuno en el hostal
Para el ultimo dia he dejado la visita a Asakusa, los alrededores del hostal, por razones de cansancio acumulado y comodidad. Lo primero desayunar en el hostal con una buena taza de te mientras consultas el tiempo, el correo y las rutas del metro de Tokio en el mobil mediante wifi. En la foto podeis comprobar el tamanyo reducido y compacto de las instalaciones.

La zona se Asakusa es famosa por su templo y las calles de tiendas que lo rodean. Durante el paseo sorprende la cantidad de escolares japoneses (vestidos con el uniforme tipico) que visitan el templo y compran en las inmediaciones. Siguiendo las costumbres nativas, me he echado agua por las manos, he metido mi propina en la caja delantera del templo y con las manos unidas delante del pecho he pedido que vaya bien el viaje de vuelta.

Templo de Sensoji, Asakusa
Acto seguido, ultima oportunidad de comprar en el pais. El plan era ir a una tienda de la popular cadena Daiso, donde puedes encontrar productos de todo tipo por 100 yenes (y algunos un  poco mas). Vamos, es parecido al tipico chino espanyol pero de mejor calidad. Aunque me he puesto las botas me ha salido muy rentable la compra. Ahora el reto es conseguir que todo quepa en el equipaje.

Por ultimo, deseo fervientemente que manyana el viaje vaya bien. Hay ganas de voler, aunque tambien da pena dejar este lugar. Lo que no apetece para nada es pegarse otra vez el palizon de 20 horas de viaje. Durante toda la semana han anunciado lluvias y tormentas (habia aviso de tifon), pero a mi parecer hasta ahora ha llovido muy amablemente. Espero que manyana no haya ninguna sorpresa. Que los vientos sean favorables!

Thursday, 1 September 2011

Museo del Studio Ghibli

Hoy era el gran dia. Despues de la aventura para reservar la entrada al Museo ghibli, en la que conte con la ayuda de una companyera japonesa del voluntariado, he tenido la oportunidad de visitar el museo sobre las peliculas del muy estimado senyor Miyazaki.

Desayuno japones
Para cargar bien las pilas de buena manyana he bajado a desayunar a una de las muchas tiendas de comida que se encuentran por doquier. Se trata de las tipicas tiendas economicas especializadas en ramen, udon, soba, tonkatsu... que por las manyanas ofrecen desayuno japones. En que consiste el desayuno japones? Por lo que parece, en un bol de arroz, un bol de sopa de miso, un pequenyo plato con ensalada, otro con companyamiento para el arroz (yo he pedido carne), otro con hojas de alga nori y un huevo crudo. El senyor que estaba comiendo cerca me ha tenido que ayudar con gestos para descubrir como narices se come uno normalmente el huevo crudo (se bate mezcado con salsa de soja y se echa al bol del arroz).

Soldado de Lapyuta
En cuanto al Museo Ghibli, en la sala de cine ponen cortos animados que unicamente se puede visionar ahi. Otras habitaciones con las paredes repletas de bocetos reconstruyen e ilustran el lugar de trabajo del director, dibujantes, animadores, y la zona de fotografia. Tambien hay ejemplos de las tipicas maquinas de animacion que hacen girar rapidamente imagines e incluso figuras. La lastima es que todo esta unicamente en japones, suerte que en la libreria estaba el libro del museo con traducciones al ingles. Por cierto, en la seccion infantil de la libreria he encontrado la edicion japonesa de El Hobbit (Findus, te he conseguido un ejemplar). La parte menos agradable es que estaba a rebosar de gente, demasiada diria yo. Eso hacia que el lugar perdiera encanto y magia.

Vista desde el Gobierno Metropolitano
De vuelta hacia el centro de Tokyo, que mejor que pasarse por el gobierno metropolitano en Shinjuku para subir al observatorio gratuito en la planta 45, de donde se ve toda la ciudad iluminada, incluida la emblematica torre de Tokio al fondo. Aprovechando el paso por la zona de Shinjuku, he dado una vuelta por Kabukicho, el barrio de ocio, y he cenado en un bar de shushi giratorio. Las calles de ocio son una locura de gente, luces, carteles y musica, ni que fuera Valencia en fallas.

Hay que destacar la limpieza de los japoneses, con lavabos publicos en calles, tiendas y estaciones que muchas veces mejoran los que hay en los hostales. Las japonesas son tan coquetas que los lavabos publicos incluyen un espacio solo con espejos para maquillarse o peinarse. Y tendrias que ver la moda de vestir japonesa, no tiene nada que ver con Europa. Como estos dias esta lloviendo de vez en cuando, se ve que lo mas popular es llevar paraguas transparentes.

Wednesday, 31 August 2011

Tradicion y tecnologia

Torre de Tokio y templo
Ya basta de tiendas y comercios, en Tokio tambien se pueden visitar lugares historicos y culturales bonitos. Como por ejemplo el antiguo Castillo de Edo, cuyos resquicios restaurados son el actual Palacio Imperial. Es una maravilla pasear por los jardines del palacio, se estilo japones con sus estanques, bambus y con algunos pequenyos edificios de la epoca de los samurais. Lo mas asombroso es que justo fuera de las fosas que delimitan la zona del palacio feudal todo son rascacielos y oficinas, Curioso contraste.

Toqueteando tecnologia en Edificio Sony
Siguiendo con la caminata, he indagado por Ginza, barrio de tiendas de lujo. Algo divertido que hacer ahi? Perderse por el edificio Sony de 8 plantas, que ofrece la posibilidad de probar sus productos gratuitamente, incluidos videojuegos con pantallas de 3D. Definitivamente uno no puede aburrirse aqui. Desde aqui otro paseo hacia el sur y directos a la emblematica torre de Tokyo y el bonito templo adyacente.

Anochecer en la Bahia de Tokio
Para acabar la tarde, un paseito mas y vamos a parar a la bahia de Tokio, con sus barcos restaurantes y los rascacielos al fondo. Despues de la caminata de todo el dia nada mejor que descansar a la brisa maritima con unas estupendas vistas mientras se pone el sol y se ilumina la ciudad nocturna.

Tuesday, 30 August 2011

La locura urbana

Vista desde el hostal
Ya estoy instalada en un hostal del centro de Tokio. Lo primero que sorprende es lo pequenyo que es todo; escaleras estrechas e inclinadas (las casas son especialmente estrechas) las duchas, los WC, incluso la cocina esta integrada con el comedor, y hay el espacio justo y suficiente para que sea funcional. Las tiendas y los restaurantes son igual de pequenyas y funcionales. Aun asi la buena distribucion y la habitual atencion japonesa a los detalles hacen que los espacios pequenyos no provoquen claustrofobia ni resulten especialmente incomodos, de hecho muy a menudo se ven encantadores.

Famoso paso de peatones
Como el lunes unos cuantos voluntarios no dirigiamos a Tokio, decidimos pasar el dia juntos. En el barrio de Shinjuku paseamos, nos hicimos mas fotos en las maquinas de purikura y gracias a unos tiquets que nos dieron por la calle tuvimos la oportunidad de jugar gratis en un centro recreativo tipico japones, que se encuentran por todas partes. Lo de tipico no quiere decir tradicional. Se trata de edificios de varios pisos llenos de maquinas recreativas de disenyos inimaginables, especialmente luminosas y ruidosas... Estan locos estos japoneses. La cena fue en un Izakaya (bebidas y tapas japonesas) del barrio de ocio de Shibuya, donde se encuentra el famoso paso de peatones que aparece en inumerables peliculas. Cuando el semaforo se pone en verde, una ingente masa humana cruza de un lado al otro, pero tambien en diagonal. Aqui no escatiman en luces de neon aunque el resto de la ciudad este mas oscura de lo habitual para ahorrar electricidad en favor de las zonas devastadas por el tsunami.

Tiendas en Akihabara
Hoy ha sido la visita al barrio de Akihabara, famoso por sus tiendas de electronica y cultura popular. Eso quiere decir que hay edificos de varias plantas dedicados unicamente a videojuegos, pelcuhes y merchandising de anime. Otros edificios enteros estan dedicados exclusivamente a ordenadores y complementos para moviles. La de productos curiosos y horteras que se pueden encontrar, Incluso por las aceras se ven chicas jovenes con vestidos de fantasia haciendo publicidad. Cuando llevas unas cuantas horas andando entre tiendas repletas de productos de mil variedades y colmadas de pancartas, letreros y gente, acabas algo mareado, si.

No soy de ir de compras, pero aqui hay muchos comercios y encuentras tantos productos interesantes y sorprendentes desde el punto de vista europeo que uno no se puede resistir. La parte menos positiva es que despues de estas semanas en Japon a veces te sientes huerfana de idioma y cultura, la distancia cultural con las demas personas es tan grande.

Monday, 29 August 2011

Ultima etapa del viaje


Entrada al centro
de discapacitados
 Entro otras cosas, durante la fiesta de despedida con los discapacitados estuvimos jugando al juego de la sandia, que consiste en vendar los ojos a un participante y guiarlo oralmente para que al final sea capaz de tocar la sandia con el palo. Hicimos dos grupos: voluntarios contra residentes del centro de discapacitados. La cosa estuvo muy igualada.

 Despues del intenso esfuerzo nos ganamos una merienda que consistia en una cortada de sandia (por fin, algo de fruta!) y los populares y tradicionales kakiguri, helados de hielo cortado muy fino con una maquina manual a los que se les echa sirope por encima. Seguro que lo habreis visto en alguna pelicula o anime. Normalmente hay cuatro sabores para elegir, y para los que les gusta el dulce tambien se le puede anyadir un poco de pasta de judias rojas dulces (azuki). Rico de comer y divertido de preparar!

Juego de la sandia


Ademas de las despedidas ha tocado hacer limpieza intensa de la casa samurai, tatamis, cocina, banyos, exteriores... incluido espolsar los futones con las correspondientes varas (preciosas, por cierto), algo que los japoneses suelen hacer casi a diario.


Kakiguri, helados japoneses
 Bueno, hasta aqui llego el voluntariado. Este mediodia partimos juntos hacia el centro de Tokio, donde pasare la ultima etapa del viaje, alojada en un hostel de la zona de Asakusa. Despues de visitar el japon tradicional en Kyoto y el rural aqui en el voluntariado, es hora de experimentar el urbanismo exacerbado de la capital. La verdad es que hay ganas de cambiar de aires.

Saturday, 27 August 2011

Finde de despedidas


Vista desde el parking
Sigue lloviendo con frecuencia. Al estar al lado de un parque natural es normal encontrarse con variedad de insectos de un tamanyo considerable, tanto dentro como fuera de la casa samurai. En Espanya los mosquitos no me hacen mucho caso, pero desde mi llegada cada dia descubro picadas nuevas por las piernas, brazos y hoy incluso en el cuello, quiza de mosquitos, quiza de otro tipo de mushi (insectos). Que picor!


Placa conmemorativa del voluntariado
 Por otro lado, este fin de semana tenemos varias despedidas, ya que el lunes acaba el voluntariado y cada uno partiremos por senderos distintos. Entonces empezara mi ultima etapa del viaje: cinco dias de aventura en solitario en Asakusa, uno de los barrios centricos de Tokio. Con motivo de la despedida estamos organizando una cena con el staff del centro en la casa samurai, donde cocinaremos comida de las diferentes nacionalidades que representamos. Manyana tendremos la cena de despedida con los discapacitados.

En las despedidas los japoneses tienen costumbre de ofrecer una tarjeta individualizada como agradecimiento. En esta ocasion ademas de la tarjeta hemos elaborado una placa en barro para conmemorar este voluntariado de 2011 y seguir con la tradicion, ya que a la entrada del centro hay una pared con placas conmemorativas de los voluntariados que se han realizado durante los ultimos 15 anyos.


Una de las cenas
Aunque es un gustazo alimentarse a base de comida autoctona cocinada por nativos, se empiezoa a echar de menos el pan, un buen plato de lentejas, o un trozo de queso. Aqui las porciones son minusculas y elaboradas con productos locales como pepinos de okinawa, trozos de pescado seco, hojas de wakame, salsa de sesamo con soja, mini pimientos japoneses... Se cuida mucho la presentacion. Eso si, con tantos boles por persona lavar los platos resulta toda una aventura.