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| Vista desde el hostal |
Ya estoy instalada en un hostal del centro de Tokio. Lo primero que sorprende es lo pequenyo que es todo; escaleras estrechas e inclinadas (las casas son especialmente estrechas) las duchas, los WC, incluso la cocina esta integrada con el comedor, y hay el espacio justo y suficiente para que sea funcional. Las tiendas y los restaurantes son igual de pequenyas y funcionales. Aun asi la buena distribucion y la habitual atencion japonesa a los detalles hacen que los espacios pequenyos no provoquen claustrofobia ni resulten especialmente incomodos, de hecho muy a menudo se ven encantadores.
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| Famoso paso de peatones |
Como el lunes unos cuantos voluntarios no dirigiamos a Tokio, decidimos pasar el dia juntos. En el barrio de Shinjuku paseamos, nos hicimos mas fotos en las maquinas de
purikura y gracias a unos tiquets que nos dieron por la calle tuvimos la oportunidad de jugar gratis en un centro recreativo tipico japones, que se encuentran por todas partes. Lo de tipico no quiere decir tradicional. Se trata de edificios de varios pisos llenos de maquinas recreativas de disenyos inimaginables, especialmente luminosas y ruidosas... Estan locos estos japoneses. La cena fue en un
Izakaya (bebidas y tapas japonesas) del barrio de ocio de Shibuya, donde se encuentra el famoso paso de peatones que aparece en inumerables peliculas. Cuando el semaforo se pone en verde, una ingente masa humana cruza de un lado al otro, pero tambien en diagonal. Aqui no escatiman en luces de neon aunque el resto de la ciudad este mas oscura de lo habitual para ahorrar electricidad en favor de las zonas devastadas por el tsunami.
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| Tiendas en Akihabara |
Hoy ha sido la visita al barrio de Akihabara, famoso por sus tiendas de electronica y cultura popular. Eso quiere decir que hay edificos de varias plantas dedicados unicamente a videojuegos, pelcuhes y merchandising de anime. Otros edificios enteros estan dedicados exclusivamente a ordenadores y complementos para moviles. La de productos curiosos y horteras que se pueden encontrar, Incluso por las aceras se ven chicas jovenes con vestidos de fantasia haciendo publicidad. Cuando llevas unas cuantas horas andando entre tiendas repletas de productos de mil variedades y colmadas de pancartas, letreros y gente, acabas algo mareado, si.
No soy de ir de compras, pero aqui hay muchos comercios y encuentras tantos productos interesantes y sorprendentes desde el punto de vista europeo que uno no se puede resistir. La parte menos positiva es que despues de estas semanas en Japon a veces te sientes huerfana de idioma y cultura, la distancia cultural con las demas personas es tan grande.