Hoy era el gran dia. Despues de la aventura para reservar la entrada al Museo ghibli, en la que conte con la ayuda de una companyera japonesa del voluntariado, he tenido la oportunidad de visitar el museo sobre las peliculas del muy estimado senyor Miyazaki.
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| Desayuno japones |
Para cargar bien las pilas de buena manyana he bajado a desayunar a una de las muchas tiendas de comida que se encuentran por doquier. Se trata de las tipicas tiendas economicas especializadas en ramen, udon, soba, tonkatsu... que por las manyanas ofrecen desayuno japones. En que consiste el desayuno japones? Por lo que parece, en un bol de arroz, un bol de sopa de miso, un pequenyo plato con ensalada, otro con companyamiento para el arroz (yo he pedido carne), otro con hojas de alga nori y un huevo crudo. El senyor que estaba comiendo cerca me ha tenido que ayudar con gestos para descubrir como narices se come uno normalmente el huevo crudo (se bate mezcado con salsa de soja y se echa al bol del arroz).
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| Soldado de Lapyuta |
En cuanto al Museo Ghibli, en la sala de cine ponen cortos animados que unicamente se puede visionar ahi. Otras habitaciones con las paredes repletas de bocetos reconstruyen e ilustran el lugar de trabajo del director, dibujantes, animadores, y la zona de fotografia. Tambien hay ejemplos de las tipicas maquinas de animacion que hacen girar rapidamente imagines e incluso figuras. La lastima es que todo esta unicamente en japones, suerte que en la libreria estaba el libro del museo con traducciones al ingles. Por cierto, en la seccion infantil de la libreria he encontrado la edicion japonesa de El Hobbit (Findus, te he conseguido un ejemplar). La parte menos agradable es que estaba a rebosar de gente, demasiada diria yo. Eso hacia que el lugar perdiera encanto y magia.
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| Vista desde el Gobierno Metropolitano |
De vuelta hacia el centro de Tokyo, que mejor que pasarse por el gobierno metropolitano en Shinjuku para subir al observatorio gratuito en la planta 45, de donde se ve toda la ciudad iluminada, incluida la emblematica torre de Tokio al fondo. Aprovechando el paso por la zona de Shinjuku, he dado una vuelta por Kabukicho, el barrio de ocio, y he cenado en un bar de shushi giratorio. Las calles de ocio son una locura de gente, luces, carteles y musica, ni que fuera Valencia en fallas.
Hay que destacar la limpieza de los japoneses, con lavabos publicos en calles, tiendas y estaciones que muchas veces mejoran los que hay en los hostales. Las japonesas son tan coquetas que los lavabos publicos incluyen un espacio solo con espejos para maquillarse o peinarse. Y tendrias que ver la moda de vestir japonesa, no tiene nada que ver con Europa. Como estos dias esta lloviendo de vez en cuando, se ve que lo mas popular es llevar paraguas transparentes.